¿Con qué cara se entrevista a David Bisbal sabiendo que detestas su más reciente tema, Quién me iba a decir? La canción es buena, pero deja de serlo cuando se apodera de todos los canales de televisión en España cada cinco minutos, y terminas escuchando el mismo estribillo una y otra vez. El nos recibe en un hotel de Barcelona con esa predisposición de pueblo y la mirada de niño que todavía traduce "no me puedo creer lo que me está pasando". Simpatizar con él es inevitable, el tema empieza a sonar bien de nuevo cuando lo escuchas explicar, con esa emoción tan suya, de dónde salió.











